Herejes, malditos y heterodoxos

Una de las constantes en la historia de todas las religiones es la generación de movimientos denominados heréticos que apartándose de la interpretación oficial de la creencia generan formas de vida que pueden llegar a poner en peligro el «establishment» del momento. Como no podrí­a ser de otra manera, el cristianismo a lo largo de sus dos mil años de historia no ha dejado de generar herejes, heterodoxos y malditos que han sido perseguidos a sangre y fuego por los poderes polí­ticos y religiosos de sus respectivas épocas.

Cristianos gnósticos como los fibionitas y libertinos que proponí­an una liturgia basada en orgí­as, priscilianistas que adoptaron una postura de vida ascética y crí­tica con la jerarquí­a de Roma en la Hispania del siglo IV y que fueron perseguidos hasta la muerte. Movimientos como el de los propios cátaros durante la Edad Media, sobre los que recae el peculiar honor de haber sufrido la instauración de la primera inquisición y más tarde toda una autentica campaña militar que, bajo el nombre de «cruzada albigense», sirvió para exterminarlos del sur de Francia.

herejes

De la mano de Antonio Piñero, catedrático de filologí­a griega por la Universidad Complutense de Madrid y autor del libro Los Cristianismos derrotados, repasamos la agitada y apasionante historia de todos estos movimientos de herejes cuyo común denominador a lo largo de la historia quizás pueda encontrarse en la oposición al status quo imperante.